Mossberg Patriot Synthetic

Mossberg Patriot Synthetic

Si necesitas un rifle económico que funcione bien, no dejes de leer este artículo sobre las características del Mossberg modelo Patriot. Lo hemos probado en versión Synthetic y en 6.5 Creedmoor, pero está disponible en otras versiones y en numerosos calibres.

Texto y fotos: Juan Francisco París.

A partir de 2015 muchos fabricantes comenzaron a lanzar al mercado rifles muy económicos, muy precisos y con una relación calidad-precio muy alta para poder competir con el Remington 783, comercializado en 2013, que se puede considerar como el primer rifle moderno de bajo coste y de altas prestaciones.

Pues bien, el Mossberg Patriot es uno de los primeros rifles low-cost, como algunas personas comenzaron a denominar coloquialmente a este tipo de armas, pues fue presentado precisamente en 2015 y comercializado a partir de ese año en varias versiones que se diferencian por su acabado y en pequeños detalles.

FOTO 1 - La culata de la versión Patriot Synthetic es sintética de color negro. Posee carrillera, cantonera de goma y picados antideslizantes en la empuñadura. De fábrica viene adornada con una pegatina Mossberg en el costado derecho que se puede despegar fácilmente.

En España, Borchers S.A., que es la empresa que lo distribuye, lo comercializa solo en dos versiones que se denominan Patriot Predator y Patriot Synthetic, siendo esta última la más económica, la que está disponible en un mayor número de calibres y la que hemos probado.

Efectivamente, los rifles Predator se ofrecen con caja sintética color beige Flat Dark Earth (FDE), cañón acanalado con rosca en la boca de fuego y carril Picatinny instalado. Están disponibles sólo en 6.5 Creedmoor, 243 Win. o .308 Win. y su P.V.P. recomendado es de 623 euros en cualquiera de estos tres calibres.

FOTO 2 - El cerrojo de los Mossberg Patriot tienen cuerpo acanalado, dos tetones de cierre en la cabeza, en la que se aloja el extractor y el expulsor activo, y una palanca con rotación limitada provista de maneta sobredimensionada y antideslizante en forma de semi-bola.

Sin embargo, el Patriot Synthetic, protagonista del artículo, equipa una caja sintética de color negro y se ofrece con cañón acanalado sin rosca y con bases tipo Weaver para numerosos cartuchos —ver ficha de cartacterísticas— y su P.V.P. no supera los 600 euros en ningún calibre. Digo en ningún calibre porque el precio de los Patriot Synthetic varía ligeramente dependiendo de su recámara. Así, por ejemplo, en 6.5 Creedmoor y en la mayoría de los calibres disponibles es de 567 euros, pero en .450 Bushmaster cuesta 584 euros, etc. Ver precios en la página web del distribuidor (Borchers).

Cabe añadir además que Borchers oferta pack de rifles Patriot Synthetic con visor Avistar 2,5-10x50 R.I. y anillas Weaver Grand Slam por 712 euros (montaje no incluido en el precio), lo que indudablemente es otra interesante razón para elegir esta versión para ilustrar estas notas, aunque ni mucho menos es la única, como veremos a continuación.

FOTO 3 - El disparador es un LBA con lengüeta ajustable desde el exterior entre 0,9 y 3,18 Kg. Nótese el diseño antideslizante de la maneta.

Mossberg Patriot Synthetic

Es un rifle ligero (2,950 kg) y con un diseño externo de aspecto clásico, muy atractivo. El cañón es de acero al carbono y está pavonado en mate. En calibres estándar, como el 6.5 Creedmor probado, tiene una longitud de 56 cm (22 pulgadas), carece de miras y es fluted (acanalado) para rebajar un poco el peso y disipar el calor.

El cuerpo del cerrojo también es acanalado para reducir la fricción, rebajar el peso y evitar que se gripe con la suciedad. Posee dos tetones en la cabeza (apertura a 90 grados), extractor y expulsor activo y desliza de forma suave y se puede accionar muy rápido y con firmeza, entre otras razones, porque queda bien separado del arma y se puede asir cómodamente. La palanca termina en forma de semi-bola sobredimensionada y posee picados antideslizantes en el centro. Además, curiosamente no está muy acodada: casi que es recta, como se puede ver en las ilustraciones, por lo que Mossberg ha tenido que limitar su rotación prolongando la nuez por la parte izquierda, lo que le proporciona un aspecto muy original al cerrojo.

A la izquierda de la acción, que, aunque posee ventana de expulsión es muy abierta, se encuentra la retenida que permite extraer el cerrojo y, a la derecha, casi enfrentadas, el mando del seguro. Es de dos posiciones y, aunque no se puede calificar de silencioso, queda al alcance del pulgar y se puede accionar cómodamente.

El disparador es otro punto fuerte del arma. Se trata de un LBA (Lightning Bolt Action) patentado por Mossberg. Es ajustable desde el exterior del arma entre 0,9 y 3,18 kilogramos y posee una lengüeta de seguridad que impide que se libere el percutor si no se presiona ésta primero. Es decir, impide que se produzca un disparo no deseado al manejar el rifle o a consecuencia de un golpe, etc.

Cabe añadir que de fábrica el disparador, cuyo gatillo está protegido por un arco de guardamonte de polímero que forma parte de la caja, viene regulado a un peso de 1.500 gramos y que se utiliza como si fuera un disparador de dos tiempos: primero hay que vencer la resistencia de la legüeta y, si continuamos oprimiendo, se produce el disparo. Después de disparar unos cartuchos no solo te acostumbras a su manejo sino que te parece práctico, además de seguro.

FOTO 4 - El cargador es desmontable. Es de polímero y en calibres estándar tiene capacidad para 5 cartuchos (más 1 en recámara). Se amuniciona muy fácilmente.

También está muy bien diseñado el cargador. Es de polímero y almacena 5 cartuchos en doble fila (más el de la recámara) en calibres estándar. En magnum 3+1. Funciona a la perfección.

Y la caja, pese al precio del rifle, cumple bien su función de mantener el cañón flotado. Viene adornada con una pegatina de Mossberg en el costado izquierdo y no le falta de nada: carrillera, picados antideslizantes en los laterales y en la base del puntal y en la empuñadura de la culata, que está rematada por una cantonera de goma, y enganches para las anillas portafusil. No se le puede pedir más.

FOTO 5 - En la parte trasera izquierda de la acción se aprecia la retenida del cerrojo y, enfrente, en el costado derecho, el mando del seguro de dos posiciones en posición de ‘fuego’.

En el campo de tiro

Probé el funcionamiento y la precisión del rifle en la galería de 100 metros de «mi» campo de tiro, el Club Deportivo Centro Madrid, utilizando cartuchos Remington Premier Match, calibre 6.5 Creedmoor, de 140 grains. Y, como visor, una nueva mira que entonces no conocía y que aproveché la ocasión para probarla también: una Leupold Vx-Freedom 4-12x50 CDS. Hace unas semanas publicamos su prueba y las características de este modelo y de toda la serie de visores Leupold Vx-Freedom con cuerpo de 30 mm.

FOTO 6 - La prueba se realizó disparando con apoyo a 100 metros utilizando cartuchos Remington Premier Match y un nuevo visor Leupold Vx-Freedom 4-12x50 CDS. El comportamiento del rifle y del visor fue impecable.

Básicamente consistió primero en desregular el visor y en volverlo a poner a tiro para que hiciera blanco centrado a 100 m, pues venía puesto a tiro y si no lo hago así no hubiera podido probar sus mandos.

Luego cambié de blanco —pues quedó hecho un Cristo, lógicamente— y realicé una prueba de precisión con la intención de poder ofreceros un blanco que fuera representativo de la precisión que se puede conseguir con el rifle.

Mientras probaba el visor, sin calentar el arma, puede comprobar el correcto funcionamiento de sus mandos del visor y que el rifle alimentaba y expulsaba correctamente, así como también que el cargador está bien hecho. Dice Borchers, S.A. en su página web es «extraordinariamente fácil de amunicionar» y no exagera. Realmente va muy bien.

FOTO 7 - Prueba de precisión, blanco final. Hay seis impactos en 1 MOA de los que cinco están agrupados en una superficie sub-MOA.

Además, estas primeras pruebas me sirvieron para recordar el tacto del disparador LBA con lengüeta, que utilicé como viene de fábrica —regulado a 1.500 gramos— antes de iniciar la de precisión, que se saldó con seis impactos bien centrados en una superficie de 1 MOA —el más cercano al 9 de la derecha impide que sea sub-MOA—.

Teniendo en cuenta que el que disparaba era yo —con un apoyo muy firme, pero con mis limitaciones como tirador—, considero que la prueba fue un éxito debido a la calidad del disparador —que, aunque regulado a la presión de fábrica, permite tirar con precisión— y por supuesto a la del cañón y al diseño de su caja, por lo que puedo concluir estas notas afirmando que, teniendo en cuenta su precio, no le encuentro ningún inconveniente al Mossberg Patriot probado. Todo lo contrario, no me importaría usarlo para cazar: es ligero, ergonómico y preciso. Por 567 euros no se le puede pedir más.